Officers, directors y managers

Si bien los consejeros o directors ocupan el puesto central en el gobierno de la sociedad limitada inglesa, hay otros cargos —especialmente en las sociedades públicas limitadas por acciones o public limited companies y medianas y grandes sociedades privadas limitadas por acciones o private limited companies— que desempeñan funciones importantes y están sujetos a sus propias normas.

En esta entrada del blog se analizan las diferencias entre los directors, officers y managers desde el punto de vista del Derecho inglés y, más concretamente, de la Companies Act 2006 (Ley de Sociedades de Capital del Reino Unido de 2006).

Officers, directors y managers

A grandes rasgos, el término officer es el más amplio de los tres, ya que engloba tanto a los managers (especialmente los senior managers) como a los directors (así como a otros cargos que se describen más adelante).

Los officers

Se entiende por officer aquel que ocupa un alto cargo (office) en una sociedad de capital u otra entidad. Por el elevado nivel de responsabilidad y la importancia de las funciones que desempeñan los officers, su actividad está muy regulada por las leyes (en particular, la Companies Act 2006 o Ley de Sociedades de Capital del Reino Unido de 2006). Toda infracción (por ejemplo, no presentar un documento ante Companies House, Registro Mercantil) que cometan puede hacer incurrir tanto a cada uno de los officers infractores como a la propia sociedad en una sanción penal.

El artículo 1121 de la Companies Act 2006 define officers en su párrafo 2 como:

any director, manager or secretary.

Los directors

Aunque la Companies Act 2006 define muy vagamente el término «director» (administrador o consejero), según la jurisprudencia, para ocupar el puesto de director, una persona debe formar parte de la estructura de gobierno corporativo, lo que consiste esencialmente en gestionar los procesos de la sociedad para que alcance el éxito.

Los directors son elegidos por los socios o accionistas. No obstante, aunque una persona no haya recibido formalmente el nombramiento de «director», si participa activamente en la gestión diaria de las operaciones, asiste a juntas y vota en ellas (de facto director) o ejerce el mismo poder que un director formalmente designado como tal y los demás directors cumplen sus órdenes o indicaciones (shadow director), a todos los efectos, se le considerará un director.

Las decisiones se toman en consejo de administración (board of directors), que, a su vez, delega poderes en un managing director (término que se usa en el Reino Unido, aunque a veces también podemos encontrarnos chief executive officer o CEO), quien ocupa el puesto más alto en la jerarquía de la organización y goza de amplias facultades para tomar decisiones. El consejo de administración es el que define la dirección estratégica de la empresa.

Ser miembro del consejo de administración no es una profesión en sí misma. Los consejeros o directors no perciben una retribución por su servicio como tal a menos que se disponga algo distinto en los estatutos sociales o los socios decidan en junta general que así sea, lo que suele ocurrir en grandes empresas cuyos consejeros son especialistas en un campo concreto. Es el caso de los executive directors, entre los que suele estar el managing director y que son responsables de la gestión diaria de las actividades de la sociedad, así como de su estrategia.

En el segundo nivel de la jerarquía se encuentran los managers, contratados por los directors o consejeros.

Los managers

Cuando está clasificado como officer, un manager (o, para ser más exactos, senior manager) se podría definir como un empleado de alto rango que ejerce un control supervisor basándose en la política general de la empresa o participa en su gestión general.

A diferencia de los directors, el trabajo de los managers siempre debe ser remunerado.

Además, mientras que los directors son miembros del consejo de administración, los managers pueden serlo o no. Por ejemplo, el chief financial officer se considera un senior manager y, si además es miembro del consejo de administración (lo que suele ocurrir en la mayoría de los casos), es un director.

No obstante, aunque generalmente los managers no son miembros del consejo de administración, cuando su grado de responsabilidad es suficientemente elevado, se les pueden atribuir las mismas obligaciones fiduciarias que se imponen a los directors (por ejemplo, actuar según los intereses de la sociedad y evitar conflictos de intereses).

En caso de delito, a efectos de imputación de responsabilidad penal, los actos de un manager de alto rango se consideran los actos de la propia sociedad. Como persona jurídica, una sociedad de capital es un ente artificial, por lo que a la hora de determinar si hubo intención dolosa (mens rea), se valorará cómo actuaron los directors o la alta dirección (senior management).

Cabe mencionar que no todos los puestos que incluyen la palabra «manager» entran dentro de la definición de officer y que no debe confundirse manager con managing director. Generalmente, solo aquellos managers que ocupan un puesto de autoridad real tienen el poder de tomar decisiones sobre la estrategia y las políticas de la empresa y, por tanto, incurrir en responsabilidad penal y hacer incurrir a la propia empresa en dicha responsabilidad.

El secretary

Solamente las sociedades públicas limitadas por acciones o public companies —parecidas a la sociedad anónima española— tienen la obligación de nombrar a un secretary o secretario (a veces, denominado chief administrative officer).

Los consejeros tienen la obligación legal de verificar que el secretario a quien designen cuenta con suficiente preparación académica y experiencia (muchos de ellos son abogados), ya que recurrirán a él o ella para que les asesore en diferentes aspectos del gobierno corporativo.

Entre sus funciones, se encuentran la de asistir al consejo de administración, elaborar anuncios de convocatoria de juntas generales, redactar actas, llevar el libro de socios y demás registros legalmente exigidos, y presentar la documentación legalmente exigida ante Companies House. Es la persona a quien el presidente de las juntas y el consejo de administración consultan sobre los reglamentos que se aplican a la celebración de juntas.

Aunque generalmente se acepta que el secretario no interviene en el desarrollo de las operaciones de la sociedad, tácitamente se le atribuye cierto grado de autoridad para vincular a esta a un contrato. Así pues, al firmar un contrato de alquiler de vehículos para la empresa, el secretario puede hacer que esta quede obligada por dicho contrato.

Los auditors

Aunque el párrafo 2 del artículo 1121 de la Companies Act 2006 no cita expresamente a los auditores (auditors) como officers, en su párrafo 1 el artículo 487 define al auditor como alguien que ocupa un «office» o alto cargo. Esto, unido al hecho de que sus funciones están rigurosamente reguladas por las leyes, hace que, en general, se les considere pertenecientes a esta categoría.

Todas las sociedades de capital tienen la obligación de nombrar auditores. Solo las pequeñas están exentas.

La labor principal del auditor consiste en elaborar un informe sobre las cuentas anuales de la sociedad y certificar si estas reflejan fielmente los resultados del ejercicio auditado y la situación financiera de la sociedad.

Puesto que los consejeros intervienen directamente en la elaboración de las cuentas anuales que después presentarán a los accionistas, existe el riesgo de que su contenido sea deliberamente impreciso. Por eso, interesa que su verificación corra a cargo de un auditor externo.


FUENTES

Companies Act 2006, https://www.legislation.gov.uk/ukpga/2006/46/contents

French D., Mayson, French & Ryan on Company Law, 36th Edition, Oxford